Curso · lección 3 de 7 · 6 min

Cuándo responder y cuándo callarte

Usar el tachado para decidir si respondes, y comprobar al final si acertaste con la decisión.

Con la fórmula estándar, responder al azar vale exactamente cero. Descartar una opción lo convierte en positivo. Esa es toda la teoría.

La práctica es un gesto: tachar. En el papel del examen se tacha con el bolígrafo; aquí, con el botón de la derecha de cada opción o con mayúsculas más la letra. Mientras tachas, el motor te dice cuánto vale responder con lo que te queda.

La regla de los cinco segundos

  • ¿Puedo tachar al menos una? → Respondo.
  • ¿No puedo tachar ninguna y no me suena de nada? → En blanco y sigo.
  • ¿La dejo marcada para revisar? Solo si tengo una duda concreta que resolver, no por inseguridad general: volver a diez preguntas cuesta tiempo que necesitas para las últimas.

Y la parte que nadie entrena

En modo examen puedes marcar qué responderías en una pregunta que dejas en blanco. No puntúa. Al entregar, el motor te dice cuántas habrías acertado y qué nota habrías sacado arriesgando.

Después de tres simulacros sabrás algo muy útil sobre ti: si tus corazonadas valen dinero o te lo quitan. La mayoría descubre que sus blancos «con sospecha» acertaban más de lo que creía.

tu turno

Haz un simulacro en modo examen tachando lo que descartes

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